¿Y…por qué?

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Txt. Tincho Lehmann

Todos alguna vez fuimos chicos y transitamos por la época de los por qué. Hoy regresamos a ese tiempo feliz, pero esta vez en clave de bici. Una serie de breves explicaciones acerca de las normas de tránsito sobre el ciclismo urbano, para entender más y patalear menos.

¿Por qué no tengo que usar auriculares cuando ando en bici?
Está buenísimo pedalear, sentir el viento en la cara y además ir escuchando nuestra música preferida. El problema es que en la ciudad no circulamos solos, sino que somos parte del tránsito e interactuamos constantemente con otras personas. Es fundamental entonces que tengamos todos nuestros sentidos alerta mientras circulamos por la calle. En la bici usamos nuestro sentido de la audición mucho más de lo que nos imaginamos. La vista es fundamental pero nos ofrece un ángulo limitado de lo que podemos ver. En cambio la audición nos da un panorama de 360 grados sobre lo que está sucediendo a nuestro alrededor, y eso es información valiosísima para nuestra seguridad.

¿Por qué no me conviene llevar un pasajero en el manubrio?
De chicos, casi todos lo hemos hecho alguna vez y debe estar entre los más lindos recuerdos de la infancia de muchos de nosotros. Pero una cosa es hacerlo jugando y otra siendo parte del tránsito de una ciudad grande. Llevar un pasajero en el manubrio nos quita precisión en las maniobras, reduce la visibilidad y levanta notablemente el centro de gravedad, haciendo la bici más inestable. Todo esto sin mencionar el daño que puede sufrir la bicicleta, ya que no es lo mismo el peso de dos niños que el de dos adultos.

¿Por qué se insiste tanto con el casco?
Porque la cabeza es la parte del cuerpo más frágil en una caída. Lo ideal sería que no hiciera falta usar casco y que, en cambio, tuviéramos una infraestructura segura para bicis como en algunas ciudades europeas. Pero eso quizás sea más adelante. Hoy por hoy, la realidad argentina nos muestra que falta mucho por hacer al respecto. Con este panorama, cualquier acción que minimice el riesgo de lesiones debería ser bienvenida. Tal vez la obligación “porque sí” no sea la mejor manera de que entendamos la importancia del casco. En cambio, la educación del “por qué sí” pueda ser algo más efectivo.

¿Por qué hay que usar luces de noche?
Contrariamente a lo que muchas personas creen, las luces en las bicis urbanas no son para ver sino para ser vistos. Hay una falsa sensación de que si nosotros somos capaces de ver, los demás pueden vernos. Tan solo unas pequeñas luces LED (blanca adelante, roja atrás) pueden ayudarnos a pedalear de noche con mayor seguridad. Como verán, muchas de estas respuestas tienen una fuerte impronta en el cuidado de nosotros mismos. Por eso, en vez de ser vistas como imposiciones a las que debemos adaptarnos, estas normas tienen que ser entendidas como convenciones sociales que nos ayudan a convivir mejor en una ciudad grande.

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