Tipos de frenos III: Los hidráulicos


Los primeros frenos hidráulicos aparecieron de la mano de la entonces reciente firma Shimano, a mediados de 1960. Consistía en un par de pinzas similares a las herraduras de ruta de pivot simple, hacia la cual se bombeaba líquido desde una manija de freno. Si bien era un sistema tosco comparado con los actuales, la frenada era muy potente, aunque presentaba algunos problemas: su escasa modulación, nadie necesitaba frenar tanto, era costoso, difícil de mantener y demasiado sofisticado para una bicicleta que no acompañaba tecnológicamente esa complejidad.
Hubo que esperar treinta años, hasta la aparición del mountain bike como disciplina, para que surja la necesidad de frenar con más potencia.
A la par que Shimano presentaba sus revolucionarios v-brakes en el año 1995, la empresa Magura apareció con unos innovadores frenos hidráulicos a la llanta. Se montaban sobre los mismos anclajes que los frenos cantilever tradicionales, pero proporcionaban una frenada mucho más intensa. Si
bien ambos coexistieron el v-brake se impuso por su simpleza mecánica, su bajo peso, la posibilidad de fabricarlos a bajo costo y el renombre de la marca.
En las postrimerías de la década de 1990, otras empresas –Grimeca, Hayes, Formula– intentaron con moderado éxito introducir frenos a disco hidráulicos en el ambiente de la bici. Pero no fue hasta principios del año 2.000 en que nuevamente Shimano se impuso con sus novedosos Deore XT de pistón doble asimétrico, que proporcionaban mayor modulación y mayor potencia de frenado.
En ese momento el disco hidráulico se estableció como norma en la escena del mountain bike, y de ahí su popularidad fue abarcando también a las bicis de uso doméstico.


Su  funcnionamiento
El freno hidráulico funciona distinto a un freno de cable cualquiera. El conjunto de cable y funda del segundo, es reemplazado por un ducto estanco y aceite en el primero.
El sistema se basa en el principio de compresión hidráulica, que se aprovecha en materia de freno automotor desde 1920. Una bomba en la manija de freno empuja el aceite del reservorio al ducto. Al final de éste, un cáliper sellado recibe esa presión expulsando las dos pastillas hacia afuera. A su vez, ambas pastillas comprimen el disco de freno, detiendo la rueda. Al liberar la manija, la presión del líquido cede y las pastillas regresan a su lugar, permitiendo a la rueda seguir girando libremente.
En los frenos hidráulicos de bicis se usan dos tipos de aceite, dependiendo de la marca del freno. El mineral, que es inerte, y el DOT, que es corrosivo y más contaminante, pero con mayor termoestabilidad.
Es importante saber que poner DOT en un sistema mineral y viceversa, es como transfundir sangre A a un paciente 0. Los sellos y ductos se corroen e hinchan y el freno queda inutilizado para siempre. Cada marca especifica de manera clara en cada modelo de freno el tipo de aceite a utilizar

Por Luddite: green_anarchy@hotmail.com 15-4199-4844 Taller Luddite