tEst RiDE spECializED tuRbo lEvo: todos podemos subir montañas


Afines de junio viajamos a Salta a participar de un evento de mountain bike (Desafío de las Nubes)
y tuvimos la oportunidad de probar una bicicleta eléctrica de montaña, la Specialized Turbo Levo. Una bici con pedaleo asistido, doble suspensión y una geometría muy cómoda, ideal para usar en ese tipo de topografías, donde las subidas son empinadas, general- mente con piedras sueltas, en las cuales la asistencia hace que podamos subir sin darnos cuenta. A su vez, las bajadas picantes son un problema menor ya que la doble suspensión nos perdona gran parte de la técnica que, por ser ciclistas de ciudad, nos falta.
La Turbo Levo tiene tres modos de asistencia: Turbo, Trail y Eco, y uno que se activa tocando otro botón, se llama Walk y es para ayudarnos a llevar la bici cuando toca caminar.
Pudimos hacer parte del recorrido de la carrera montados en las e-bikes junto al experimentado Martín Santos, corredor de cross country y embajador de Specialized, quien tras darnos una breve introducción para entender cómo usar las bicis, nos guió por un sendero de subidas, bajadas, curvas y piedras.
Siempre que hablamos de bicis eléctricas de pedaleo asistido hay un concepto que se cruza en la cabeza de algunos y que hay que descartar: el motor de la bici no nos empuja si no pedaleamos. No acelera sola, no es una moto. Al pedalear el motor nos asiste en mayor o me- nor medida, según el modo de asis- tencia que elijamos y según la potencia que imprimamos sobre los pedales. Esto sucede porque la Turbo Levo cuenta con un sensor de torque en las palancas, el motor “siente” la
fuerza con la cual pisamos los pedales y reacciona asistiéndonos en mayor o menor medida.
Por eso, para que la bici no se “dispare sola”, tenemos que pedalear con una cadencia bien liviana, así controlaremos mejor la bici, su batería rendirá mucho más y nosotros nos cansaremos menos.
La asistencia de la Turbo Levo hace que subir sea realmente muy fácil, lo que nos permite animarnos a recorridos que exigirían mucho más entrenamiento de nuestra parte o bien hacer recorridos mucho más largos de lo que podríamos hacer en una bici normal.

En varias ocasiones en llano apagamos la asistencia y notamos que la bici iba muy bien, más allá de que su peso ronda los 21 kilos, rueda como cualquier otra, sobre todo gracias a su relación de mar- chas: plato de 32 dientes y cassette de 11 velocidades de 11-46 dientes.
La autonomía de la batería depende de varios factores: modo de asistencia, eficiencia de pedaleo (cadencia), clima, peso del ciclista y tipo de recorrido, entre otros.
Las e-bikes de Specialized tiene un beneficio adicional, su APP Mission Control. Con ella podemos configurar el recorrido, la asistencia y potencia para optimizar el uso de la batería, entre otros beneficios. Tras un buen rato de pedalear nos tocó devolver las bicis. Seguir a Martín Santos es un arma de doble filo porque fluye en el sendero y flota en las bajadas. No es nuestro caso, ya que nos “llevamos” un par de lotes en algunas bajadas pero con la felicidad de haber probado estas bicis que llegaron para quedarse, para que pasar un día en la montaña sea posible para muchos y para que el que ya era rá- pido pueda serlo aún más. En definitiva, y tal como Specialized expresa en su cam- pañas de e-bikes, arriba de una e-bike “el mundo es plano».

Por Ariel Sabatella

Más info: https://www.specialized.com/ar/es