Sicklismo urbano

Por Isabel García Amuchástegui y Ariel Sabatella

Si vas contento por las calles, entre el tráfico. Muchas veces sin respetar las normas de tránsito. Mirando a los automovilistas con sorna y ni hablar cuando se trata de esos que conducen inmensas 4×4 para trasladar su ego por la ciudad. Si creés que tenés enemigos en la calle, que a pesar de sentir envidia de la agilidad que te da la bicicleta no están dispuestos siquiera a dar una vuelta de pedal.

Si creés que los peatones son una especie de seres menores sin posibilidades de ir a más de 5 kilómetros por hora, víctimas de sus lentos pasos y su ciega distracción, un verdadero estorbo en tu camino.

Entonces padecés una enfermedad que azota a una buena parte de los ciclistas urbanos, un síndrome recientemente conocido en nuestra ciudad que esperamos no haya llegado para quedarse.
Vivir en búsqueda de una convivencia pacífica en la ciudad y entender que debemos respetarnos más allá del modo en que nos movamos/transportamos es algo esencial. Todos somos todos, según el lugar que nos toque ocupar en cada momento.

En definitiva, ya seamos peatones, ciclistas urbanos o automovilistas, solo seremos superiores cuando verdaderamente sintamos que somos iguales a todos los demás.

11_tapa-1Intro de BAiker #11 (febrero – marzo 2015). Para leer la revista en formato digital hacé click acá