Reconocimiento al Buen Diseño: accesorios y bicicletas hechos acá

   
Por Javier González King*

La bicicleta debe ser uno de los artefactos más rediseñados y producidos desde su invención. Millones y millones de bicicletas circulan todos los días por la superficie del planeta y, dentro de ese universo de productos, los contextos y situaciones de uso se multiplican, apareciendo cada día nuevas necesidades y aplicaciones. El diseño es un factor fundamental para su desarrollo, ya que esta disciplina es la que trabaja en la interacción entre los usuarios y los productos, proponiendo soluciones con diferentes grados de innovación.

La verdadera función del diseño
Muchos piensan que diseñar un producto consiste solamente en hacer algo “lindo”, pero en realidad la estética de un producto es el resultado de un conjunto de factores entre los que se encuentran la funcionalidad, la ergonomía, la tecnología y los materiales, que tienen siempre como eje al usuario y su contexto. En última instancia, si bien hay cuestiones que tienen que ver con la “belleza universal”, que un producto sea más o menos lindo depende también de la persona que lo aprecia. Digo, lo que puede parecerle bello y apasionante a un grupo de personas, a otro, quizás, le parezca feo y aburrido.

Sello de Buen Diseño

Para impulsar a las empresas argentinas a incorporar diseño, con el objetivo de que sus productos sean cada día mejores y competitivos, el Ministerio de Producción y Trabajo tiene una herramienta que distingue a aquellos que se destacan en este campo: El Sello de Buen Diseño argentino. Entre los distinguidos se encuentran algunos productos vinculados al mundo de la bicicleta.

Para viajar en bici

Con el incremento del uso de la bici como medio de transporte, más allá del uso deportivo o recreacional, han surgido varias empresas que desarrollan productos para llevar cosas en la bici. Dos ejemplos de marcas que diseñan y comercializan alforjas, bolsos y mochilas para la movilidad urbana son Dinamo y Belvento. Entendiendo que la necesidad de desmontar contenedores es imperiosa para los ciclistas, desarrollan sus productos con anclajes simples y con la posibilidad de que una alforja se transforme en cartera o mochila. Ambas se destacan por su calidad morfológica, muy diferentes entre sí (pa’ todos los gustos, ¿vió?), y la calidad de los materiales.

Parecida pero diferente es la familia de alforjas y bolsos de Halawa, diseñada para una actividad recreacional como es el bike packing. La línea Zero se destaca por el refinamiento técnico, no solo en la manufactura de los contenedores para lograr una perfecta estanqueidad, sino también en el diseño de los anclajes, que alcanzan altos estándares de resistencia y versatilidad, acordes a los requerimientos de uso.

En los extremos la balanza
La Zero de Vika y la MK2 de Jules Bikes son las dos bicicletas distinguidas este año por el Sello del Buen Diseño.
La Vika es la primera bicicleta plegable fabricada en fibra de carbono del país. Además de ser muy liviana para su segmento, el diseño del cuadro tiene la bisagra oculta, lo que le otorga una estética limpia y futurista.
La Jules, con su motor in-wheel y su pack de baterías de litio para pedaleo asistido, debe ser una de las bicis más pensadas que vi, y su diseño traspola la estética y las proporciones de las primeras motos Indian, ideada para un público que gusta más de los clásicos. Si bien son muy diferentes, ambas, como buenas bicis urbanas, incorporan un sistema de iluminación.
Un amigo dice que el diseño agrega valor a los productos porque los diseñadores trabajamos en decodificar lo que la gente valora. Espero que todas las empresas y emprendedores del mundo de la bici sigan vinculándose con profesionales y que las propuestas sean cada vez más innovadoras y satisfactorias.

*Diseñador Industrial, Docente FADU-UBA, consultor en diseño estratégico, director de arte ExpoSBD2018.

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