Pablo Lebedinsky


Vive en Barrio Norte, Capital Federal, y trabaja en una compañía de inspección de hidrocarburos. Hace casi seis años juntó valor para volver a subirse a una bici y hacerla parte de su día a día. La usa todos los días para ir a trabajar y para todo lo que puede. No usa candado porque la bici siempre va con él, por eso eligió una ple- gable tan portable como la Brompton. Nos confesó que la bici le aportó percepción y sensibilidad con el entorno y que eso le hizo cambiar su forma de manejar cuando se sube al auto: “Andar en bici te aporta un montón de cosas a través de la vista, el olfato, el oído. La bici humaniza porque tenés otro contacto con la gente y el entorno.”

Leé la versión online haciendo click en la tapa ↓