La Rueda II: Sobre rayos y cruces

Por Luddite

Como explicamos en nuestra edición de abril/mayo (#24), los rayos son las piezas encargadas de mantener unidas la llanta y la maza, y de sostener la estructura tenségrida de la rueda gracias a la relación generada entre las fuerzas de tensión y compresión.
Los rayos se construyen -en variadas medidas de largo para coincidir con las enormes combinaciones de llantas y mazas disponibles en el mercado- en aluminio, acero, acero inoxidable y titanio; siendo los más utilizados por su bajo costo en bicis domésticas los de acero al carbón zincado o pintado. La rueda siempre lleva un número par de rayos, para que cada uno tenga su opuesto directo del otro lado de la llanta y se pueda generar una reciprocidad de tensión/compresión entre ambos. A su vez, la cantidad de rayos en una rueda siempre es múltiplo de 4.
Si miramos una rueda de frente, podremos observar que la mitad de los rayos van hacia la izquierda y la otra mitad hacia la derecha, cruzándose entre sí y formando un tejido con un dibujo en forma de estrella, que es más grande o más pequeña dependiendo de la cantidad de veces que un rayo se cruce con otro en su camino desde la maza a la llanta. En una rueda con cruce de 3, por ejemplo, el rayo sale del ojal de la maza, pasa los dos primeros rayos opuestos, y al tercero y último lo cruza, trabándose ambos entre sí. Este tipo de entramado, de nido por cada par de rayos que se encuentran de cada lado de la maza y que forma la estrella, recibe el nombre de falange efectiva. Esto es lo que le da, en definitiva, la rigidez a la rueda. Son variables directamente proporcionales. El tamaño máximo de la falange no es arbitrario y se obtiene cuando los rayos alcanzan, con un cruce específico dada X cantidad de agujeros en la maza y llanta, lo que se denomina tangente, que es el ángulo recto del rayo en cuestión respecto al triángulo formado por el radio de la rueda, el agujero de la maza por donde pasa el rayo y el punto por donde se ancla en la llanta. En una rueda de 36 rayos tradicional, la tangente óptima se obtiene con un cruce de 4.


De ahí que más de un bicicletero diga que el cruce de 4 es el más fuerte, cosa que no siempre es verdad, y depende de más de un factor para que así sea.
Para obtener el número de cruces óptimos en una rueda a tejer, basta dividir por 9 la cantidad de agujeros de la maza o la llanta. 36 agujeros dividido 9 da 4. En una llanta de 32 agujeros, el cruce óptimo es de 3 aunque la división de 3,56, ya que no puede haber “medio cruce” se arma en 3. Este decimal “sobrante” indica que la tangente no es perfecta, pero aún así es la más óptima. Un cruce de 4 excede el tamaño de la oreja de la maza y los rayos se pisarían entre sí, debilitando la estructura.

* Mecánico de bicicletas: green_anarchy@hotmail.com | 15-4199-4844 | Facebook.com/TallerLuddite

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