La metamoforsis

metamorfosis
Cómo pasar de ser ciclista de domingo a usar la bici todos los días

Por Tincho Lehmann

Las bicicleteadas que se organizan los fines de semana en la ciudad son cada vez más multitudinarias y llegan a convocar miles de participantes. Sin embargo, cuando llega el lunes siguiente casi todas esas personas que andaban felices sobre sus bicis ya no están más. ¿Qué fue lo que pasó? ¿A dónde se fue todo ese entusiasmo por moverse en bicicleta?

Ocurre que muchos ciudadanos no han realizado la metamorfosis. Es decir, todavía no se transformaron en ciclistas de todos los días, incorporando la bici a sus quehaceres diarios.
Si sos de aquellos que aún no se animaron, esta nota es para vos. Te acercamos algunos consejos prácticos para que te inicies.

Pasos para animarse a pedalear con tránsito
La clave es empezar de a poco para ir tomando confianza. Acá te propongo un trabajo escalonado para iniciarte:

  Salir a pedalear por la calle y avenidas los domingos a la mañana o mediodía. Es el momento ideal ya que hay muy pocos autos transitando y la actitud de los conductores suele ser más relajada que lo habitual.

  Comenzar a pedalear durante los días hábiles acompañado de otra persona que ya tenga experiencia en el ciclismo urbano.

  Largarse a pedalear solo, usando la mayor cantidad posible de tramos con ciclovías y bicisendas.

Dudas básicas
Estas son las respuestas a algunos de los interrogantes comunes de quienes están empezando:

•  Las bicis deben circular por el lado derecho de la calle. De todas formas, no debemos ir muy pegados a los autos estacionados por el riesgo de que nos abran una puerta repentinamente.

•  Quienes circulamos en bici estamos obligados a respetar todas las normas porque la bici es un vehículo contemplado en la ley de tránsito.

•  El uso de ciclovías es obligatorio, pero el de bicisendas es opcional.

Clima cambiante
Cuando uno incorpora la bici a su vida diaria tendrá que pedalear con lluvia, frío, calor y viento.

  Con calor: usá ropa clara, tomá bastante agua y salí con tiempo de sobra para llegar a destino. Así podrás pedalear a un ritmo tranquilo sin transpirar mucho. Incluso podés dividir el recorrido en dos tramos, parando a descansar en el medio.

•  Con frío: vestite en capas (“como una cebolla”, dicen por ahí). A medida que vayas entrando en calor podrás ir quitándotelas de a una para evitar acalorarte y transpirar en exceso. Usá guantes para evitar que te duelan las manos por
el viento frío.

•  Con lluvia: vestite con un traje de agua, como usan los que andan en moto. Los colores visibles como el amarillo son recomendables por seguridad. También es bueno llevar una muda de ropa extra en una bolsa de plástico por las dudas. Encendé las luces aunque sea de día y salí con más tiempo del habitual para circular despacio.

•  Con viento: usá lentes ya que en estos días suelen volar todo tipo de basuritas que se te pueden meter en los ojos. Si te toca pedalear con viento en contra y tu bici tiene cambios, usá una relación que te permita pedalear con más cadencia que fuerza. Vas a avanzar más despacio, pero no harás una fuerza excesiva con las piernas.

Te animo a que pases por esta metamorfosis. Recordá que mientras más personas andemos en bici por la ciudad, más seguras, agradables y silenciosas serán las calles. Nuestra acción puede motivar a otras personas y generar un efecto cadena.

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