La felicidad

Ser padres amantes de la bicis nos hace transmitir a nuestra hija de 4 años el placer
de salir a rodar y el hábito de que la bici sea nuestro principal medio de transporte. La bici es un objeto muy disfrutable y ella enseguida lo vivió así. Al año tuvo su primera bicicleta, una de aprendizaje sin pedales, y con el tiempo decidimos dar el siguiente paso. Nos hicimos de una bici que nos gustó mucho pero era rodado 16 y aún le quedaba un poco grande. Tuvo que usarla con rueditas, algo que no queríamos. Unos meses después, tras una ida a la plaza conoció a una nena que andaba sin rueditas, llegó a casa y dijo: “Papá, no quiero más las rueditas”. Y en tres breves salidas a la vereda la pequeña conectó con la bici y con ese equilibrio que había aprendido con la anterior. Cuando sintió que rodaba sola fue feliz y nosotros también. Bienvenida la libertad en dos ruedas

Por Isabel García Amuchástegui y Ariel Sabatella