Doble fila: la fantasía de estacionar en la puerta

99 ML doble filaPor si algún lector no está al tanto, estar en doble fila es estacionar o detener un auto en paralelo a otro que está correctamente estacionado. Esto genera una obstrucción a la fluidez del tránsito al crear un cuello de botella. Especialmente para quienes andan en bici es algo que los pone en riesgo, ya que deben esquivar estos autos que a veces se detienen repentinamente y cruzarse en la trayectoria de quienes vienen detrás.
Esta es quizás una de las infracciones más fáciles de explicar, pero quizás sea una de las más difíciles de controlar. Lo que pasa es que todavía está vigente la creencia de que con el auto debemos estacionar o detenernos sí o sí en la puerta de nuestro destino. Todavía –aunque cada vez menos- se escuchan esos comentarios resignados del tipo “tuve que dejar el auto a 3 cuadras”.
En las grandes ciudades vivimos muchas personas y sería una locura pensar que todos podríamos estacionar en la puerta. Pero a pesar de que sabemos esto, la creencia parece no querer desaparecer. Como tantos otros temas de movilidad, será necesario esperar un poco más a que se entienda que como sociedad debemos seguir apuntando a conseguir un tránsito de bien común, dejando de lado la mirada egocéntrica.
La famosa excusa “son dos minutos” dicha por quienes cometen la infracción de la doble fila refleja esto que estamos contando. Esa frase no es más que un intento de minimizar el perjuicio creado a los demás, poniendo la comodidad propia por delante del respeto hacia el otro.
Desafortunadamente uno de los lugares donde más se puede ver este comportamiento es en la salida de las escuelas. A la hora que los padres llevan o retiran a sus hijos del lugar, se suelen generar enormes atascamientos por simultáneas doble (y a veces triple) fila. Pero eso no es lo más preocupante. Lo que realmente es para tener en cuenta es el pésimo ejemplo que reciben los más chicos. Resulta muy contradictorio que frente a los establecimientos educativos haya una muestra tan clara de mala educación por parte de los adultos.
La doble fila es un problema que suponemos persistirá un tiempo más. Pero su erradicación no será solo responsabilidad de los gobiernos y sus controles. También será fundamental un cambio de mentalidad por parte de toda la población.