Contagiando esta locura


Txt Tincho Lehmann
Cada vez somos más los que nos movemos en bici por la ciudad, pero lo cierto es que todavía seguimos siendo un porcentaje pequeño de locos que eligen ir de un lado al otro pedaleando. La infraestructura y los programas gubernamentales ayudan, pero los que realmente hacemos crecer el ciclismo urbano somos los que damos el ejemplo yendo y viniendo en bici. Cada kilómetro que decidamos pedalear marca la diferencia.
Es por eso que no tenemos que bajar los brazos (o, mejor dicho, las piernas) si en nuestra ciudad somos de los pocos que pedalean habitualmente.

Esta es una lista de consejos prácticos sobre qué podemos hacer para contagiar a otros para ser cada vez más:

Ir a trabajar en bici. No solo por los beneficios personales que trae, sino por ser una forma rápida y concreta de derribar los obstáculos que nos ponemos las personas para no hacerlo. Que nuestros compañeros nos vean llegar en bicicleta vale más que miles de argumentos que podamos intentar darles acerca de los beneficios de la bici ¡Este consejo es igual de válido si sos chico y vas a la escuela!
Si vemos que algún conocido está en la duda de empezar a usar la bici, nada mejor que darle ese último empujón que hace falta para que arranque. Es una buena idea acompañarlo en sus primeros trayectos para que después se largue solo. Este es uno de los tiempos mejor invertidos en contagiar esta locura.
Usar las redes sociales para mostrar nuestro punto de vista. Hoy la posibilidad de relatar nuestras vivencias a través de este medio puede ser increíblemente motivante y enriquecedor para personas que están dentro y fuera de nuestra comunidad. Además, con estas herramientas se pueden crear lazos con otras personas que están en la misma frecuencia.
Si tenemos un comercio a la calle podemos instalar un bicicletero. Es una invitación a que las personas lleguen pedaleando a nuestro local. Incluso prestar lingas y/o trabas U de calidad es una excelente opción.
Otra buena idea para quienes tienen un negocio es incorporar una bici cargo. Aún son bastante nuevas en nuestro país y ya están demostrando su eficiencia para hacer traslados de mercadería. Una inversión inicial en este tipo de bicis puede empezar a hacernos ahorrar mucho dinero en combustible, patente, seguro y estacionamiento. En un tiempo la cargo se habrá pagado sola y contaremos con un vehículo que, por ser tan novedoso por estas latitudes, resulta ideal para promocionar nuestra marca.
Por último, evitemos entrar en discusiones sin sentido acerca del ciclismo urbano. Vamos a escuchar muchos comentarios en contra de quienes andamos en bici. Varios de ellos seguramente con fundamento, pero lo importante es que nuestras palabras y argumentos reflejen eso mismo que nos da la bici en la calle: tranquilidad, convivencia y tolerancia. Que nuestras opiniones busquen en lo posible ser a favor de la bici y no en contra de otros medios de transporte. La confrontación en estos casos no lleva a nada y cualquier diálogo terminará siendo una pérdida de tiempo para ambas partes.

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