Consejos para elegir una silla infantil


Por Ariel Sabatella

Como padres y ciclistas urbanos, tenemos una fuerte necesidad de poder transmitir a nuestros hijos el amor por la bicicleta. Para lo cual es necesario subirlos a la bici muy de a poco, primero como parte de algún juego y haciendo recorridos cortos y, posteriormente, trayectos un poco más largos y hasta por qué no, animarse a planear algún viaje familiar en bici.

La elección de la silla
Es fundamental no escatimar en la compra de una silla infantil, ya que nuestro hijo la usará desde los 9 meses hasta pasados los 5 años o hasta pesar 22-25 kilos.

Actualmente existe gran variedad en el mercado. A continuación, te damos algunos consejos para que puedas elegir:
La silla debe tener respaldo alto, para que la cabeza del niño no quede expuesta, y con mayor espacio hacia el final, para que el niño pueda estar cómodo con el casco puesto. También debe tener apoyabrazos y sujeción en los pies para que no los meta entre los rayos o, en caso de caída, no queden expuestos.

El cinturón es un elemento clave de seguridad. Lo ideal es que tenga 3 puntos de sujeción y que el agarre sea firme y regulable.
Muchas sillas tiene pequeños almohadones o apliques acolchados para proveer confort a los niños. Es fundamental que éstos sean desmontables y lavables.
Es muy normal que los pequeños se duerman en la silla, por eso es importante que la silla tenga la posibilidad de reclinarse, para que los niños no terminen con su cabeza sobre la espalda del conductor o colgando a un costado. Algunas sillas traen la opción de reclinarlas de 0 a 20 grados y, aunque parezca poco, es lo justo para que los chicos no vayan con medio cuerpo afuera y puedan disfrutar de una siesta en pleno viaje.
Otra característica que suma confort es que la silla bascule con el movimiento, cosa que no sucede con las que van sujetas al portapaquetes. Las que basculan van montadas sobre un anclaje que se sujeta al caño vertical del cuadro de la bici; la silla queda literalmente en el aire, lo cual aporta amortiguación y el niño no absorbe directamente las imperfecciones del camino. Además, una de las ventajas más grandes de este sistema de anclaje es que se puede comprar un anclaje para cada bici que uses. En nuestro caso, por la mañana llevo al jardín a mi hija, en donde dejo la silla y su casco, y continúo viaje con mi bici “normal”. En caso de no llegar a buscarla, mi mujer tiene un anclaje en su bici por lo cual es cuestión de llegar al jardín y poner la silla en su bici en cuestión de segundos.

Consejos para una paseo
Lo ideal es que el paseo sea como un juego. Cantarles, mostrarles cosas del paisaje y hasta colgar en la silla juguetes livianos, como sonajeros, muñecos o hasta globos, bien sujetos.

Seguridad

Luces en la silla y casco para el niño son fundamentales, algo que no se negocia. Ellos no tienen control sobre la bici ni tampoco fuerza para poner su manos en caso de una caída.

Nuestra silla
Decidimos invertir en una Hamax Siesta (se reclina 20 grados) y dos anclajes. Nuestra hija recorre un promedio de 7 kilómetros por día durante la semana y 20 algunos fines de semana. A finales del 2016 hicimos un viaje donde fue cómodamente, disfrutando y jugando, por trayectos de hasta 30 kilómetros.