BAires amiga de la bici: Que logramos y que nos falta

Por Henrik Lundorff Kristensen*

En junio mis compatriotas daneses de la empresa consultora de diseño urbano Copenhagenize, publicaron un ranking mundial de las 20 ciudades más biciamigables (urbanizaciones de 600.000 habitantes en adelante). No nos sorprende ver a Copenhague y Amsterdam en los primeros puestos, pero sí fue una sorpresa encontrar a Buenos Aires en el puesto 14 del ranking. Es cuestionable si el lugar que realmente le corresponde es el 14º o el 34º, pero lo que no podemos discutir es que el ciclismo urbano en Buenos Aires ha crecido mucho en los últimos años y éste es un hecho que merece ser reconocido.

¿Cuáles fueron los logros y qué hace falta para mejorar?

reflexiones--2403Qué tenemos: EcoBici, Ciclovías, Comunidad Ciclista.
El sistema de bicis públicas y compartidas de Buenos Aires es el mejor en el mundo ya que cuenta con bicis simples, es gratis, muy flexible y ahora funciona las 24 horas. Los sistemas de bicis compartidas de Berlín y Copenhague son pagos y las bicicletas tienen mucha tecnología – incluso electrónica.
Es importante reconocer que las ciclovías protegidas ofrecen una sensación de seguridad que atrajo a muchos nuevos ciclistas.
Independientemente de la opinión que cada uno tenga sobre el gobierno de la ciudad, las bicicleteadas que organiza, su comunicación vía redes sociales y concursos como Al Trabajo en Bici, han puesto al ciclismo urbano en la agenda de los porteños.
Naturalmente, en paralelo a todas estas políticas y hechos ha devenido el crecimiento de una comunidad ciclista: La RCU (Red de Ciclistas Urbanos), La Guía BAiker, blogs y programas de radio sobre ciclismo urbano. Y lo mismo está sucediendo en otras ciudades como Rosario, Puerto Madryn y Tres Arroyos.
Debido al crecimiento de dichas comunidades ciclistas, otros partidos políticos se ven obligados considerar seriamente al ciclismo urbano.

reflexiones--2401Qué nos falta:  Poder viajar merjor.
Todo medio de transporte tiene que poveer tres beneficios al usuario para ser efectivo: seguridad, comodidad y velocidad.
Si queremos dar un verdadero salto en cuanto a la cantidad de viajes diarios que se realizan en bici, necesitamos mejoras en la infraestructura.
Aunque muchos consideren seguras las ciclovías, la sensación de seguridad sería significativamente efectiva si éstas fueran más anchas y de mano única (en la misma dirección del tráfico automotor). Esto permitiría adelantar y ser adelantado de manera más segura y andar más rápido y, además, aseguraría el cruce seguro para el peatón que, acostumbrado a mirar en el sentido de la calle, muchas veces no advierte una bici avanzando por la mano contraria. Se deberían dejar de construir ciclovías de hormigón sobre los desagües. Necesitamos superficies planas y de asfalto  -como por donde transitan los automovilistas.
Es indiscutible que la red de ciclovías tiene que incluir avenidas. Éstas permiten viajar de forma más directa y rápida, tienen la comodidad de tener accesos directos a puntos de interés masivos (escuelas, negocios, oficinas, teatros, hospitales, etcétera) y aumentan la sensación de seguridad cuando se viaja de noche.

Hoy aplaudimos los logros conseguidos y celebramos el puesto 14 del ranking de Copenhagenize pero tenemos que poner manos a la obra y seguir contribuyendo a que el ciclismo urbano crezca para que un día podamos conseguir el puesto número uno.

Conoce más acerca de Henrik y su proyecto Viking Bike Academy:https://www.facebook.com/vikingbikeacademy

Mirá el video de Henrik en el TED de Puerto Madryn

* Henrik (27) nació en Dinamarca, es Licenciado de Ciencias Políticas, y trabaja como asesor de soluciones para ciclismo urbano.