13.06.13

Es preciso, es urgente, es necesario, que cada uno de nosotros respetemos la vida, la propia y la de todos. Consternación total por las tragedias cotidianas en los medios de transporte, la de los trenes, la de las rutas con los coches, las que vemos diariamente en las ciudades. Y respetemos también la propia vida del ciclista, la nuestra y la del compañero en bici que encontremos en la calle. Andemos con respeto por la existencia. Pongamos más amor por la vida, seamos un cambio de conciencia efectivo, tenemos la oportunidad. Seamos vida andante.

tren